Por Caridad Vela
Hay proyectos inmobiliarios que nacen para responder a las demandas del mercado, y hay otros, mucho más escasos, que nacen para anticiparla. Rompen todo paradigma prexistente y dejan atrás a quienes se conformaron con seguir la corriente.
La transformación de North Bay Village era inevitable. Durante décadas, esta isla que permaneció al margen de la explosión inmobiliaria de Miami, hoy se perfila como uno de los territorios más prometedores para el desarrollo residencial de lujo en el mapa urbano inmobiliario.
Esa zona que pasaba desapercibida hoy despierta a la vida. Shoma Bay, el desarrollo que promete redefinir el destino de North Bay Village, comienza a levantarse en una franja de tierra suspendida entre el dinamismo de Miami Beach y la sofisticación creciente del mainland de la ciudad.
El proyecto es la más reciente creación de Shoma Group, la firma liderada por Masoud Shojaee, uno de los desarrolladores más experimentados del sur de Florida. Su historia en el negocio inmobiliario comenzó hace más de cuatro décadas, cuando, siendo aún estudiante universitario, decidió seguir un consejo que marcaría su vida empresarial.

Masoud y Sthephanie Shojaee
“Tenía 23 años y ninguna experiencia”, recuerda. “Mi padre había trabajado en desarrollo urbano en Irán, mi país, antes de emigrar. Cuando le pregunté qué debía hacer para seguir sus pasos, me dijo algo muy simple: mete las manos, involúcrate y aprende.”
Ese aprendizaje directo a la vena de la realidad del mercado se transformó en una trayectoria excepcional. Al sol de hoy, Shoma Group ha desarrollado más de 10.000 residencias y condominios y más de 90.000m2 en espacios comerciales y oficinas, consolidándose como uno de los nombres más confiables del sector inmobiliario del sur de Florida.

Pero Masoud no habla de cifras con orgullo corporativo, prefiere hablar de experiencia, de conocimiento del mercado y de su profunda pulcritud en el cuidado de todas las aristas de una empresa inmobiliaria de esta magnitud.
“En este negocio hay muchos desarrolladores que compran un terreno caro, ponen el nombre de una marca famosa al edificio y creen que eso es suficiente. Pero construir bien requiere conocimiento profundo. Hay que saber cómo se fabrica un edificio, cómo se controla el costo, cómo se garantiza calidad.” Esa visión pragmática explica por qué Shoma Group ha logrado navegar uno de los mercados inmobiliarios más competitivos del mundo durante más de tres décadas con rotundo éxito.

El presente de la compañía también tiene otra protagonista: Stephanie Shojaee, de nacionalidad colombiana, esposa de Masoud y presidenta de Shoma Group. Ella se ha convertido una de las voces más dinámicas y respetadas del marketing inmobiliario contemporáneo en Miami.
Su llegada al negocio fue casi accidental. Comenzó como agente de ventas en uno de los proyectos residenciales de la empresa. Muy pronto detectó algo que era evidente para ella. El marketing inmobiliario estaba cambiando, y lo suyo era el marketing, así que a ello se metió para ponerlo todo de cabeza.

“En ese momento se usaba periódicos, radio y publicidad tradicional, pero yo veía algo nuevo que estaba empezando a surgir con un futuro prometedor. Nacían las redes sociales y eso requería de un enfoque distinto, permitía un diálogo más directo y rompía fronteras”.
Convenció a Masoud de probar su estrategia, que si bien era diferente, probó ser acertada. Acompañada por la complicidad del marketing virtual, organizó viajes internacionales y eventos para compradores latinoamericanos, con presencia digital constante y una narrativa que mostrara el estilo de vida detrás de cada propiedad. El resultado fue inmediato. El proyecto de 152 casas que vendía en ese momento se agotó en apenas ocho meses.

Ese éxito marcó el ritmo para la creación de un departamento de marketing completamente nuevo dentro de Shoma Group, liderado por Stephanie y conformado por un equipo de gente joven que hoy maneja una comunidad digital de cientos de miles de seguidores. “La construcción puede ser fascinante si sabes contar la historia correcta, y esa historia hoy se llama Shoma Bay.”

El proyecto consiste en una torre residencial de 28 pisos que albergará 386 residencias, desde suites compactas hasta espectaculares penthouses con vistas abiertas hacia la bahía. Las unidades van desde aproximadamente 40m2 hasta departamentos de más de 330m2. Y por si esta oferta fuese poca cosa, es en sus áreas comunes donde el proyecto revela plenamente su ambición.
Más de 6.000m2 de amenidades han sido concebidos para ofrecer una experiencia residencial que combina bienestar, entretenimiento y exclusividad. Un spa con hammam y sauna, gimnasio de alto rendimiento, simuladores de golf, cine privado, jardines zen, espacios de coworking y una piscina climatizada con vistas abiertas al agua que rodea la bahía forman parte de un universo cuidadosamente diseñado para un estilo de vida que expresa lujo contemporáneo.

El interiorismo de Shoma Bay ostenta la firma de Adriana Hoyos, diseñadora ecuatoriana cuya trayectoria internacional ha redefinido el concepto de elegancia contemporánea en términos de diseño, al punto de que su nombre es asociado con las marcas más exclusivas del mundo. La intervención de Adriana en Shoma Bay consigue crear espacios que combinan sofisticación con serenidad, aprovechando la luz natural y la relación permanente con el agua que rodea la isla. Todo es paz, armonía, lujo y excelencia.
El proyecto también integra una dimensión urbana importante, pues en su base se desarrollará un componente comercial con más de 1.400 m2 de retail, acompañados por un supermercado Publix que se convertirá en el punto de encuentro cotidiano para residentes y visitantes.

Sthephanie Shojaee
Para Masoud, el verdadero valor de un proyecto no se define solo por sus características físicas. “Durante muchos años se decía ubicación, ubicación y ubicación”, reflexiona. “Hoy la ubicación sigue siendo importante, pero ya no es suficiente. Los compradores quieren experiencia, calidad y visión.”

El momento que vive el mercado inmobiliario de Miami es como una galería de oportunidades. La ciudad se ha transformado en un imán global para capital internacional. Compradores provenientes de América Latina, Nueva York, California, Europa y Asia están descubriendo en el sur de Florida un equilibrio singular entre calidad de vida, seguridad jurídica e inversión inmobiliaria con rentabilidad.

Y, sin duda, el fenómeno de rentabilidad es claramente evidente en las unidades vendidas en planos. Según Stephanie, algunos compradores iniciales de Shoma Bay ya han visto cómo el valor de sus unidades se ha incrementado cerca de un treinta por ciento incluso antes de iniciar la construcción. “Hay personas que compraron el primer día y hoy ya tienen una plusvalía que no imaginaron”.

El modelo de compra sigue el esquema habitual de pre-construcción en Miami. Se realizan depósitos progresivos durante la construcción con la posibilidad de financiar el saldo final mediante crédito hipotecario al momento del cierre. La entrega del edificio está prevista entre finales de 2027 y comienzos de 2028.

Para Masoud, el secreto sigue siendo el mismo que aprendió a los 23 años, involucrarse al punto de ser parte del proyecto. “Cuando desarrollo un proyecto siempre intento pensar como comprador. Me pregunto si quisiera vivir ahí, qué me haría elegir este lugar sobre otras opciones. Cuando encuentras esa respuesta, el mercado empieza a seguirte.”
