Por Caridad Vela
Normalmente las casas se diseñan alrededor de una pieza, de las vistas o de los materiales. Este departamento de 200m2, ubicado en Campo Belo, São Paulo, parece haberse diseñado alrededor de algo menos tangible pero más importante. En el centro de cada trazo está la vida en familia.

Sus propietarios, una pareja con dos hijos pequeños, querían una casa para estar juntos, recibir amigos, cocinar, conversar y crear recuerdos. Küster Brizola Arquitetos tomó esa manera de habitar como punto de partida y transformó la distribución original para hacer del área social el verdadero corazón del departamento, integrando el resto de áreas en un espacio continuo.

Conversamos con Arthur Brizola, de Küster Brizola Arquitetos, sobre las decisiones que hicieron posible ese equilibrio entre geometría y calidez, entre arquitectura y objetos, y, sobre todo, entre diseño y vida cotidiana.
¿Descríbeme la ubicación y el entorno?
Está en el barrio de Campo Belo, en la Zona Sur de São Paulo, Brasil. El departamento se encuentra en una región predominantemente residencial, pero que mantiene una estrecha conexión con importantes ejes de la ciudad. Su ubicación establece una relación directa con zonas como Moema y Berrini, además de estar próxima al Parque Ibirapuera y al Aeropuerto de Congonhas. El entorno se caracteriza por el equilibrio entre la tranquilidad del barrio y la conexión con la dinámica urbana de São Paulo.

¿Cuál fue el pedido original de los propietarios?
El proyecto parte del deseo de los propietarios de recibir invitados con frecuencia. La planta se organizó de manera que privilegiara la integración de los ambientes, reuniendo la sala de estar, la sala de TV y la cocina gourmet en un único espacio continuo y fluido. Una de las principales intervenciones se realizó en el antiguo home office entregado por la constructora, que fue transformado en una sala de juegos infantiles.

¿Cómo se hizo esa intervención?
La pared original fue sustituida por una delicada divisoria en serralhería, manteniendo la integración con el área social sin afectar la privacidad necesaria para el espacio. Como elemento articulador, una estantería multifuncional organiza la circulación y delimita de forma sutil la sala de juegos infantiles, la sala de juegos y la sala de estar, preservando la permeabilidad visual entre los ambientes. En el área privada, el departamento cuenta con tres suites.

Llama particularmente la atención el piso damero. ¿De dónde surgió la decisión de utilizar un recurso visual fuerte como protagonista de un espacio tan amplio?
La materialidad surge como protagonista y como expresión de la identidad del espacio. Uno de los principales desafíos fue equilibrar la fuerza visual del piso damero con la necesidad de mantener la unidad espacial. Trabajar con un patrón tan marcado, sin sobrecargar el ambiente, exigió decisiones precisas de escala, repetición y control de la paleta de colores. Aunque tradicionalmente se asocia al damero a un patrón de fuerte presencia visual, aquí funciona como una gran alfombra continua, cuya repetición a gran escala suaviza su impacto y aporta unidad al conjunto. Su diseño también orienta la modulación de la arquitectura, con el grid cuidadosamente alineado con la carpintería y las superficies de piedra.

¿Qué piezas destacan en la decoración?
Todo el proyecto fue concebido buscando articular elementos modernos, antiguos y afectivos, creando una atmósfera atemporal. Esto se refleja desde la elección del piso damero hasta la selección del mobiliario suelto, con algunas piezas de diseño contemporáneo y otras adquiridas en anticuarios.

¿Por ejemplo?
En la sala de juegos, la centenaria mesa italiana de pietra dura, proveniente de Florencia y adquirida en el Antiquário Cristiano Ross, se integra al ambiente como una pieza de valor histórico y artístico, reforzando el diálogo entre memoria y contemporaneidad. Además, la sensibilidad afectiva de los propietarios se incorpora al proyecto de manera delicada mediante el uso de piezas cerámicas provenientes de la alfarería de la familia, que fueron integradas a la carpintería a medida. Este gesto crea una conexión simbólica entre pasado y presente, aportando identidad y significado al nuevo hogar.

¿Qué elementos fueron diseñado específicamente para este proyecto?
Toda la carpintería y los trabajos en piedra fueron diseñados por el estudio, desde los armarios y estanterías de la sala, hasta los armarios y las encimeras de la cocina y los dormitorios. Los propietarios ya contaban con la mesa ovalada del comedor y las sillas Cecas de la isla de cocina, el resto del mobiliario fue adquirido para este proyecto. Entre las piezas destacadas se encuentran el sillón Zeca, diseñado por José Zanine Caldas, y el sillón Vronka, diseñado por Sergio Rodrigues.

¿La integración de cocina y balcón es original del proyecto?
Eso lo trabajamos nosotros. La integración de la terraza gourmet a la cocina creó un amplio ambiente continuo destinado a la preparación de las comidas, a la convivencia familiar y a la recepción de invitados. El Apartamento Gio fue concebido como un espacio destinado al intercambio y a la creación de recuerdos afectivos. Por eso, la planta se organizó de manera que privilegiara la integración de los ambientes, reuniendo la sala de estar, la sala de TV y la cocina gourmet en un único espacio fluido. En este conjunto, la isla en piedra Paraná Cromos asume el papel central y dialoga con la mesa destinada a las comidas del día a día, que reproduce el mismo diseño y refuerza la unidad de la composición.

La paleta mezcla blanco, roble americano, azul, verde y terracota. ¿Cómo llegaron a esa combinación?
Partiendo del piso y de su patrón marcado, optamos por tonos claros para aportar ligereza al área social. El blanco funciona como una base neutra, mientras que el azul refuerza una atmósfera de tranquilidad y serenidad. El azul y el blanco del piso establecen la base del proyecto, mientras que los tonos terrosos presentes en la madera y en la decoración fueron pensados para aportar calidez al espacio. La marcenaria en Carvalho Americano, presente en toda la residencia, establece una conexión continua entre los ambientes y aporta unidad a la arquitectura. En la cocina, el verde de los azulejos añade frescura y profundidad visual, en armonía con la madera y con los tonos de azul, verde y terracota presentes en el proyecto.
¿Cuál fue el mayor desafío del proyecto?
Hubo un cuidado especial con la alineación del mobiliario respecto del grid del piso damero. Todo el diseño de la carpintería y de los elementos de piedra fue pensado para encontrarse perfectamente con el patrón del piso, garantizando una lectura más limpia del espacio y aportando sofisticación a la composición.

Ahora que la familia ya vive allí, ¿hay algún espacio que esté siendo utilizado de manera diferente a la que imaginaron al diseñarlo?
No. La familia ha utilizado los espacios de la manera que imaginábamos, y eso ha confirmado las decisiones tomadas durante el proceso de diseño, especialmente en cuanto a la integración y la convivencia.
