Galápagos, el escenario para hablar de evolución, liderazgo y futuro

IMPTEL SAINT GOBAIN - Revista CLAVE Bienes Raíces Ecuador

Por Caridad Vela

Galápagos es uno de esos destinos que obligan a pensar distinto. En ese territorio donde Charles Darwin encontró los indicios que lo llevaron a formular la teoría de la evolución, Saint-Gobain Imptek reunió, en abril de 2026, a sus principales distribuidores de América Latina para celebrar la XI Convención Internacional. Este escenario, acertadamente elegido, sirvió para entrelazar parámetros corporativos profundamente simbólicos con las sinergias conceptuales del entorno.

El mensaje no pudo haber tenido un escenario más coherente, porque hablar de evolución en Galápagos trasciende cualquier metáfora corporativa. Allí, donde la naturaleza lleva millones de años demostrando que sobrevivir implica adaptarse, transformarse y avanzar, la empresa planteó una reflexión sobre el presente y el futuro de la industria de la construcción. “Liderar ya no consiste únicamente en crecer comercialmente, sino en evolucionar junto con el planeta, la tecnología y las nuevas necesidades humanas”, mencionó Ramiro Sotomayor, fundador de Grupo Empresarial SRS.

Distribuidores de distintos países de Latinoamérica, medios de comunicación y líderes de las diferentes plantas Saint-Gobain en Colombia, Perú, Centroamérica y México, llegaron a las islas para vivir una experiencia diseñada alrededor de tres grandes pilares: innovación, evolución y sostenibilidad. A ese grupo se juntaron reconocidos arquitectos, dirigentes gremiales y representantes de la academia de Ecuador. Más que una convención comercial, el encuentro se convirtió en una declaración de principios sobre hacia dónde avanza Saint-Gobain Imptek en una época marcada por desafíos ambientales, cambios tecnológicos y nuevas exigencias de eficiencia en la construcción.

“Liderar con propósito es más que una tendencia, es una decisión estratégica. El crecimiento sostenible solo es posible cuando existe liderazgo capaz de anticiparse al cambio, de allí nació el concepto Lead & Grow, que se entiende como liderar para crecer, pero también crecer para transformar”, señaló Juan Pablo Sotomayor, director general de Saint-Gobain Imptek, en uno de los espacios de reflexión vinculados a sostenibilidad y reputación corporativa. Esta frase resumió el espíritu de la convención. 

La elección de Galápagos no respondió únicamente a su belleza natural, fue un escenario cargado de significado. En las islas donde Darwin comprendió que la evolución depende de la capacidad de adaptación, Imptek Saint-Gobain propuso una lectura contemporánea para la industria de la construcción, enfatizando en que las empresas que no innoven, que no evolucionen y que no incorporen la sostenibilidad como eje central en su desarrollo corporativo, inevitablemente quedarán rezagadas.

La innovación fue presentada no solo como ventaja competitiva sino como responsabilidad corporativa. Desde nuevas tecnologías de impermeabilización hasta soluciones termoacústicas y sistemas orientados a mejorar el confort y la eficiencia energética de las edificaciones, la empresa mostró cómo la investigación y el desarrollo se han convertido en herramientas esenciales para enfrentar las demandas de un mercado cada vez más consciente del impacto ambiental de la construcción.

Galápagos superó los parámetros de ser una extraordinaria sede para la convención, fue casi un manifiesto, y cada vez que revivo la experiencia encuentro más sinergias entre el entorno y el mensaje recibido. Cada paisaje volcánico, cada especie endémica y cada referencia inevitable a Darwin recordaban que evolucionar implica cambiar antes de que el entorno nos obligue a hacerlo, implica entender que el liderazgo verdadero pertenece a quienes son capaces de interpretar las señales del futuro.

Ramiro y Juan Pablo insistieron en la importancia de construir alianzas basadas en valores compartidos y en una visión de expansión sostenible. Juntos, los dos principales voceros de la empresa, insistieron en que el plan Lead & Grow de Saint-Gobain se aplica a nivel global, en los 80 países en los que tienen presencia, donde la marca construye su visión de liderazgo en construcción ligera y sostenible.

Ramiro llevó la conversación más allá de los indicadores corporativos y las metas comerciales, de hecho, no las mencionó, pero basándose en proyecciones de crecimiento poblacional mundial, planteó la reflexión sobre el enorme desafío que enfrentará el planeta en las próximas décadas para sostener las necesidades de una humanidad cada vez más numerosa.

Concluyó afirmando “que ninguna estrategia empresarial puede diseñarse hoy de espaldas a esa realidad. El verdadero liderazgo corporativo consiste en desarrollar, desde ahora, soluciones capaces de responder a ese crecimiento de manera sostenible y visión de largo plazo, para construir sin comprometer el futuro de las próximas generaciones”. Nada más apegado al espíritu de Lead & Grow que esta intervención.

Por su parte, Marco Corrales, CEO de Saint-Gobain Latam Norte, destacó las enormes oportunidades de desarrollo que existen en Ecuador y la importancia estratégica de fortalecer la presencia regional con soluciones innovadoras y sostenibles para la construcción, con el objetivo de convertirse en socios estratégicos de sus clilentes. El desafío es superar el desempeño de los mercados donde están presentes.

En uno de los momentos más espontáneos y auténticos de su intervención, Marco decidió apartarse del libreto para compartir una reflexión que conectó profundamente con los asistentes ecuatorianos. Con la mirada de quien observa el país desde afuera, comentó que el ecuatoriano tiende a enfocarse únicamente en los problemas de su propia nación, mientras que él ve exactamente lo contrario. “Veo un país extraordinario, dolarizado, estable frente a otros mercados de la región y con un enorme potencial para atraer innovación e inversión. Ecuador es territorio fértil para invertir en desarrollo empresarial y construcción de nuevas oportunidades”.

Esa visión no es casual, es la que llevó a Saint-Gobain, un gigante mundial que cuenta con más de 360 años de trayectoria, a aliarse estratégicamente con Imptek, que suma 45 años de liderazgo en Ecuador, para seguir construyendo un mejor futuro.

Las conferencias fueron de una riqueza inmensa en contenido y dejaron grandes reflexiones. “La próxima etapa de crecimiento regional dependerá de la capacidad colectiva para innovar, adaptarnos y construir de manera más consciente, eso es liderar y crecer” mencionó Juan Pablo, y enfatizó que “la sostenibilidad dejó de ser tendencia para convertirse en exigencia”.

Pero, más allá de enfocarse únicamente en cuánto crece el mercado, la visión estratégica de la compañía se centra en cómo evolucionar al ritmo de las transformaciones de la ciudad y del país. “Lejos de percibir el entorno actual como una amenaza, la empresa lo interpreta como un enorme desafío y una oportunidad de expansión, especialmente ahora como parte del Grupo Saint-Gobain, cuya dimensión global nos permite complementar la oferta con un portafolio internacional de soluciones. Dejamos atrás el concepto tradicional de vender productos, ahora nos enfocamos en ofrecer soluciones integrales, alineadas con un mercado cada vez más dinámico y en permanente cambio” concluyó Estefanía Jarrín, gerente de ventas nacionales.

Silvia Andino, gerente de marketing, compartió importantes estadísticas del impacto de marca en el mercado. “Tras cinco años de monitoreo constante del comportamiento y posicionamiento de nuestras marcas, la empresa destaca un crecimiento contundente en reconocimiento y presencia en el mercado ecuatoriano. El top of mind, que hace cinco años apenas alcanzaba el 1%, hoy llega al 20%; mientras que el nivel de recordación y brand awarness se sitúa en un sólido 90%”, comentó.

Pero quizá uno de los momentos más significativos de la convención ocurrió fuera de los salones y las presentaciones corporativas. Como parte de su agenda de sostenibilidad y compromiso social, Saint-Gobain Imptek ejecutó una intervención en la Escuela Carlos Darwin, en la isla San Cristóbal, donde la empresa donó e instaló un sistema de impermeabilización para la cubierta con productos que brindan beneficios termoacústicos, impermeabilización al 100% que extiende la vida útil en 10 años, destinada a mejorar las condiciones de aprendizaje de sus estudiantes. 

La solución implementada garantiza impermeabilización total, reducción significativa del ruido producido por las lluvias y disminución de hasta 30 grados centígrados en la temperatura interior de las aulas. En un entorno climático complejo como el de Galápagos, estas mejoras tienen impacto directo sobre la experiencia diaria de estudiantes y docentes.

A ello se sumó la donación de más de cien libros infantiles, reforzando la idea de que la sostenibilidad debe incluir educación, comunidad y transferencia de conocimiento. Sí, en el mismo territorio que inspiró una de las teorías científicas más trascendentales de la humanidad, una compañía vinculada al mundo de la construcción apostó por generar bienestar tangible para las nuevas generaciones.

“La sostenibilidad no es discurso, es responsabilidad que se demuestra con acciones concretas”, expresó Juan Pablo al referirse a la intervención realizada en la escuela Carlos Darwin. No habló únicamente de materiales más eficientes o metas de carbono neutralidad, el enfoque fue más amplio. “Debemos comprender que la evolución empresarial hoy exige mirar simultáneamente el impacto económico, ambiental y humano de cada decisión”.

Pero hubo un detalle que reflejó con enorme claridad que el espíritu de integración es transversal en toda acción corporativa o personal. A los invitados al congreso se nos pidió llevar libros infantiles para contribuir personalmente a la donación que recibió la escuela. Así, la integración dejó de ser parte únicamente del discurso y se convirtió en una experiencia compartida, donde cada persona aportó al propósito común de apoyar la educación de niños en Galápagos, materializando el concepto que mencionaron los directivos de la empresa anfitriona. “Entendemos la sostenibilidad como una manera integral de construir futuro, todos somos responsables de esto”. Este pequeño gesto de aportar con un libro nos convirtió en parte activa de una misma causa.

La XI Convención Internacional de Saint-Gobain Imptek dejó varias lecciones. Una de ellas fue entender que evolucionar no significa dejar atrás lo que somos, sino desarrollar nuevas capacidades para permanecer relevantes en el tiempo. Darwin lo entendió observando la naturaleza. Hoy, más de un siglo después, Saint-Gobain Imptek tomó esa misma inspiración para hablar del futuro de la industria.

Otra de las grandes fortalezas de la convención fue comprender que detrás de un evento impecable existe también una visión estratégica profundamente humana. La organización de este Congreso tomó cerca de un año entre planificación y coordinación para lograr una experiencia donde cada detalle parecía pensado para reforzar cercanía y sentido de pertenencia con la marca.

Dos vuelos movilizaron a invitados de toda Latinoamérica, que habían llegado a Quito y Guayaquil, hacia las islas; dos hoteles de lujo, ubicados uno junto al otro, permitieron que las conversaciones continuaran más allá de las conferencias formales. La gastronomía local, los recorridos terrestres y las expediciones en lancha alrededor de la isla, incluyendo jornadas de snorkeling en uno de los ecosistemas más extraordinarios del planeta, transformaron la convención en una vivencia emocional además de profesional. Tras bastidores vivimos momentos inolvidables de espontáneas manfiestaciones de camaradería y diversión que harán de esta experiencia una de aquellas que llevan el membrete de inolvidables en el archivo de nuestra memoria.

Otro gran impacto, que fue más profundo que la hospitalidad, es que Saint-Gobain Imptek logró fortalecer fidelidad hacia la marca y dejó insumos para innovar en estrategias comerciales entre sus distribuidores. A los asistentes que no somos distribuidores, nos regaló un entendimiento más cercano de sus productos, y, en general a todos los invitados, una mejor comprensión de la filosfía de la marca, lo cual inspiró un enorme respeto por los líderes que hoy dirigen su rumbo corporativo.

Pero, sin lugar a dudas, el logro más importante fue despertarnos, sacudirnos, para que asumamos compromisos personales alrededor del gran propósito global de Saint-Gobain Imptek, “Making the world a better home”.

IMPTEL SAINT GOBAIN - Revista CLAVE Bienes Raíces Ecuador
IMPTEL SAINT GOBAIN - Revista CLAVE Bienes Raíces Ecuador