Diciembre 2025 – Enero 2026

Este 2025 quedará en la memoria de quienes participamos en el mercado inmobiliario como un año de reactivación real que se da tras una temporada de incertidumbre y grandes desafíos. Despedirlo tiene una carga emocional inevitable, es un acto humano en el que reconocemos lo superado, lo aprendido y aquello que dejamos en el camino, pero también es cuando la ilusión se vuelve protagonista.

“Cada comienzo contiene una promesa, depende de nosotros honrarla”, me dijo alguien en estos días. Esa promesa, la que nos hacemos a nosotros mismos, no puede quedarse en el ámbito de los buenos deseos. La esperanza no puede sustituir a la acción, debe ser el motor que encontrará en este 2026 la respuesta a nuestros esfuerzos.

Motivos hay de sobra para recibir el 2026 con optimismo. El dinamismo del crédito hipotecario por parte de la banca privada, el impulso de políticas públicas orientadas a facilitar el acceso a vivienda, la aparición de nuevos proyectos con propuestas diferenciadoras y una mayor confianza del comprador, conforman una base sólida para anticipar que el próximo año continuará la tendencia de crecimiento.

El horizonte se ve más claro, más estructurado y definitivamente más esperanzador para todos los actores del mercado inmobiliario y de las industrias relacionadas. Parecería que hemos llegado al final de un ciclo negativo para dar paso a una etapa de consolidación y expansión que, con prudencia y visión, transformará realidades y abrirá puertas que parecían cerradas. Corresponde ahora dar contundencia a un futuro sostenible y próspero para la industria y para quienes confiamos en ella.

La prueba de que los vientos van cambiando son los maravillosos proyectos que presentamos en este Especial de Oferta Inmobiliaria 2026. Van desde desarrollos residenciales y centros corporativos hasta soluciones de uso mixto, y son una muestra clara de que el sector no solo reaccionó, sino que está evolucionando. Vemos propuestas frescas y precios competitivos con oportunidades tanto para el comprador final como para el inversionista estratégico. Tenemos un gran momento por delante.

Despidamos el año con gratitud y recibamos al que viene con la ambición legítima de quien trabaja con honestidad y esfuerzo. Que cada hoja del nuevo calendario marque un desafío superado y el inicio de una nueva ilusión.

¡Feliz 2026!

Caridad Vela