Por Caridad Vela

La industria del acero y el cuidado ambiental parecían conceptos destinados a caminar por carriles separados, en líneas paralelas que nunca se juntarían. Sin embargo, en un mundo realista que exige repensar cómo producimos y vivimos, porque hay que vivir, la solución no está en satanizar los materiales que sostienen nuestras ciudades, sino en transformar la manera en que se fabrican.

Novacero lo hizo. Pausó, pensó y repensó, invirtió, y los resultados están a la vista. Visité la planta industrial en Lasso, Cotopaxi, para entender a fondo la operación. Aquí la puerta de ingreso recibe chatarra, aquello que para muchos es deshecho, pero es, en realidad, materia prima de lo que transitará por la puerta de salida. Desde ese primer eslabón se construye una cadena que prioriza la clasificación responsable, el pago justo, eficiencia energética, control riguroso de emisiones y trazabilidad absoluta del acero que llega al mercado.

Esta entrevista con Ramiro Garzón, gerente general de Novacero, recorre ese camino paso a paso, desde la selección de chatarra y su transformación en acero líquido, hasta el control milimétrico de laboratorios acreditados y la fabricación de productos diseñados para un país sísmico como Ecuador.

Ramiro Garzón - Novacero - Revista CLAVE Bienes Raíces Ecuador

Ramiro Garzón, Gerente General, NOVACERO

¿Dónde empieza realmente el proceso de sostenibilidad en Novacero?
En dos factores. Primero, en un gran cambio de mentalidad entre los socios y colaboradores de la empresa; y segundo, en entender que algo que muchos siguen llamando basura, para nosotros es materia prima. Hablo de la chatarra. Todo nuestro acero nace de chatarra reciclada. Hay que entender que la chatarra no es el final de un ciclo, sino el inicio de otro. El desafío está en seleccionarla bien, porque de esa selección depende la calidad del acero que vamos a producir.

¿Cómo la seleccionan?
Antes, cuando la chatarra se fundía mezclada, muchos materiales se perdían y se pagaban como si no valieran nada. Hoy, con plantas de fragmentación y separación, distinguimos claramente lo ferroso de lo no ferroso. Aluminio, cobre, bronce o acero inoxidable se separan y se pagan según su valor real. Para ponerlo en perspectiva, mientras la chatarra ferrosa puede valer alrededor de $250 dólares la tonelada, materiales como cobre o bronce superan fácilmente los $3.000 dólares la tonelada.

¿Cómo aseguran un trato justo a los proveedores de chatarra?
Junto a Novared, Novacero ha creado más de 90 puntos de recolección a lo largo del país, promoviendo el desarrollo de más de 70 microempresarios del reciclaje, de los cuales 42% son mujeres, sumando más de 90 puntos de recolección y más de 900 almacenes que apoyan a más de 12.000 recicladores, quienes se han beneficiado de procesos de formación relacionados al uso de materiales y la seguridad, para fortalecer sus conocimientos y habilidades técnicas en el desarrollo de sus actividades.

¿Cómo empieza el viaje de la chatarra?
Precisamente empieza por clasificar y pagar correctamente. Esa transparencia cambia la lógica del negocio y dignifica a toda la cadena. Cuando llegan los proveedores, sus vehículos se pesan en una balanza perfectamente calibrada, descargan el producto y, al salir, se pesa nuevamente el vehículo. La diferencia es el peso exacto de la chatarra que nos entregan. Bajo el lema “Peso justo – Precio justo”. Ya no existen cálculos “al ojo” como en otros sitios lo hacen, donde los microempresarios del reciclaje salían perjudicados. Una vez que la chatarra está aquí, se clasifica según su composición para después ser compactada, fragmentada y cortada, según las necesidades del producto a fabricarse.

Una vez clasificada, ¿cuál es el siguiente paso?
La chatarra viaja por un sistema de alimentación que la conduce directamente al horno eléctrico. Ahí empieza el proceso de transformación a través del Sistema de Consteel de Carga Continua, donde el material pasa por el Horno de Arco Eléctrico, donde con electrodos de grafito se funde el material con energía limpia. Estamos hablando de una operación de altísima potencia energética, sostenida por transformadores de gran capacidad.

Ramiro Garzón - Novacero - Revista CLAVE Bienes Raíces Ecuador

¿Por qué es tan crítico si se enfría?
Porque pierdes eficiencia, estabilidad y calidad. Para eso aplicamos dos estrategias claves. Primero, la chatarra se precalienta a 350 grados centígrados aprovechando el calor residual del proceso, de modo que entra al horno caliente generando un ahorro de consumo de energía eléctrica. Segundo, después del horno principal, el acero pasa al horno cuchara, que no busca volver a fundir sino mantener la temperatura y permitir el afino final del acero líquido, que es donde se ajustan las características químicas exactas del acero que queremos producir. Todo es equilibrio.

Una vez afinado el acero, ¿cómo se convierte en producto final?
El acero líquido pasa por colada continua donde, si sacas muy rápido el acero hay riesgo de derrames, y si es lento puede solidificarse en los equipos el control en el colado. Esta etapa es totalmente automatizada. Luego se transforma en palanquillas. Estas palanquillas son la materia prima para la laminación, las mismas que posteriormente se convierten en productos terminados. La palanquilla, mediante procesos industriales, da vida a productos laminados calientes de los que se obtienen: las varillas microaleadas, perfiles, alambrón y sus derivados como clavos, alambre y mallas electrosoldadas. Todo sigue un flujo continuo, sin interrupciones.

¿En ese proceso aparecen subproductos? ¿También se utilizan?
Nada se desperdicia. Somos un ejemplo claro de economía circular, donde todos los subproductos tienen un destino. Por ejemplo la escoria, una vez enfriada y procesada junto con la laminilla de acero se convierte en óxido de hierro que se utiliza en la fabricación de cemento. Antes las cementeras importaban ese material, hoy se genera localmente a partir de nuestro proceso. Otro ejemplo son los polvos que se recupera en la planta de humos de la fundición, los que se capturan en un proceso de filtración especializado, y se procesan para luego ser exportados, y recuperar de estos hasta un 40% de Zinc por cada tonelada de polvo. Lo que sale por la chimenea no es contaminación, simplemente es aire con vapor de agua. Controlamos las emisiones porque sabemos que convivir con el entorno también es parte del negocio.

El agua es otro punto sensible en esta industria…
El agua se usa solo para enfriamiento de los equipos porque se calientan al entrar en contacto con el acero. Tenemos un sistema cerrado de recirculación en el que el agua se enfría, se limpia, se separan aceites y sedimentos y vuelve al proceso. Solo reponemos el porcentaje que se evapora y no descargamos agua contaminada al ambiente, por lo tanto el 99% del agua utilizada en los procesos es reciclada. Prueba de ello son los terrenos de la empresa que rentamos a los vecinos que se dedican a la actividad agroindustrial, donde crecen hermosos campos verdes de plantación de brócoli.

Pasemos a otro tema, el laboratorio. ¿Por qué es tan importante?
La calidad de nuestros productos es el principal activo de la empresa, por lo tanto nuestro control a lo largo del proceso de fabricación es muy prolijo. En Novacero nada es improvisado. Las muestras llegan directamente desde acería por ductos, se preparan cuidadosamente, se pulen para que la lectura sea perfecta y se analizan con espectrómetros que determinan la composición química exacta del acero. Pero lo más importante es que este es un laboratorio con equipos calibrados y procesos auditados. Estamos acreditados para brindar servicios incluso a empresas externas ya que el laboratorio de ensayos de Novacero, ubicado en la Planta Lasso, está acreditado por el Servicio de Acreditación Ecuatoriano (SAE). Esta acreditación avala su competencia técnica bajo la norma internacional NTE INEN ISO/IEC 17025:2018, garantizando fiabilidad en ensayos mecánicos (tracción) y fisicoquímicos de productos metálicos.

Ramiro Garzón - Novacero - Revista CLAVE Bienes Raíces Ecuador

Vi algo que me llamó la atención. Tienen muestras de producto guardadas, numeradas, archivadas…
Eso es trazabilidad. Cada colada tiene un número y se guarda una muestra testigo. Si mañana surge cualquier duda en cualquier punto del país, podemos volver a ese acero específico y comprobar qué pasó. De esta forma la calidad no se promete, se documenta.

Uno de sus productos más emblemáticos es la varilla microaleada. ¿Por qué es tan relevante?
Porque es Microaleada, está pensada para un país sísmico como Ecuador. En lugar de dar resistencia solo en la superficie, nosotros incorporamos elementos microaleantes, como Niobio, Vanadio y Titanio, directamente en la química del acero líquido. Es la única del mercado ecuatoriano con esa tecnología. Eso garantiza resistencia y flexibilidad en toda la sección del material. Puede soldarse, doblarse sin perder sus propiedades. Es un acero diseñado para proteger vidas. En países como Estados Unidos y Japón exigen que la varilla sea Microaleada, acá en Ecuador nosotros la ofrecemos como un hito adicional a nuestra responsabilidad social empresarial.

Están invirtiendo en una ampliación importante de instalaciones. ¿Cuál es el propósito?
Estamos creciendo con equipos de última tecnología para hacer mejor las cosas. Algunas áreas ya nos quedaron estrechas, así que estamos migrando procesos a nuevas naves, con más espacio y mejor infraestructura. Esto nos permite mayor orden, más automatización donde corresponde, y capacidad para sostener la demanda que requiere esta industria. Es una inversión para crecer en eficiencia y sostenibilidad a largo plazo.

¿Ese es su compromiso con el país?
Sostenibilidad es hacer bien las cosas de principio a fin, desde cómo compras la chatarra y pagas un precio justo, hasta cómo controlas energía, agua y subproductos, para entregar un acero confiable al mercado. En Novacero, la chatarra no termina en basura, se transforma en acero que construye el país. Ese es nuestro compromiso.

El acero que producimos lo denominamos Green Steel, o acero verde, porque los niveles de emisión de CO2 con reprocesamiento de la chatarra son la cuarta parte de lo que se emite partiendo de mineral de hierro.

Ramiro Garzón - Novacero - Revista CLAVE Bienes Raíces Ecuador