Hablar de sostenibilidad en la construcción suele ser una conversación incómoda, pero cuando el interlocutor es Henry Yandún, CEO de Kubiec y presidente de Constructores Positivos, logramos combinar la visión de quien lidera una empresa industrial con la responsabilidad de quien entiende a profundidad al sector y ve la necesidad de una transformación que debe nacer desde adentro.
Su discurso está respaldado por decisiones concretas, inversiones de largo plazo y una lectura crítica del impacto que los materiales y el consumo de energía tienen en la forma en que construimos país. En este sentido, Kubiec ha dado un giro profundo hacia la sustentabilidad, incorporando cambios estructurales en sus procesos productivos, desarrollando nuevos materiales de menor huella ambiental y apostando por la generación de energía limpia como parte integral de su modelo de negocio.

Henry Yandún, Presidente Ejecutivo KUBIEC
A la par, desde Constructores Positivos, Henry articula una agenda sectorial que busca incidir en políticas públicas y acelerar una transformación que ya no admite divagaciones.
“La sustentabilidad no es un costo, es una ventaja competitiva. El cambio ya empezó, pero hay que acelerarlo. No es una opción ideológica, es una necesidad técnica, económica y ética”, afirma.
Llevamos años hablando de sostenibilidad en la construcción. ¿Desde dónde debe abordarse realmente este tema?
Lo primero es aclarar conceptos. En mi criterio personal, la construcción no es “sostenible”, es sustentable. La sostenibilidad es un sistema que incluye lo social, lo económico, lo ambiental y la gobernanza. La construcción es una parte de ese sistema, es decir, nosotros hacemos construcción sustentable para contribuir a una sociedad sostenible. No son sinónimos, son complementos, y entender esa diferencia cambia por completo la forma de actuar.
¿Por qué la construcción tiene una responsabilidad tan grande en la huella ambiental del planeta?
Porque todo pasa por la construcción. Viviendas, hospitales, escuelas, infraestructura, postes de luz, aceras, ciudades completas. Cerca del 41 % de la huella de carbono global está relacionada con este sector, y no solo por los materiales o la obra en sí, sino por la vida útil de los edificios. Un edificio mal diseñado es una fuente constante de emisiones durante varias décadas, y eso es preocupante.

Planta Industrial Petrillo
¿Dónde empieza la solución?
En el diseño. Antes de hablar de materiales hay que hablar de orientación, ventilación, iluminación natural, etc. Un edificio que necesitará calefacción o aire acondicionado permanente es un error desde el inicio, porque una mala decisión en el plano de la obra implicará 50 años en consumo energético y emisiones. La sustentabilidad empieza en los primeros bocetos de lo que se piensa construir.
Kubiec decidió redefinir su estrategia alrededor de un propósito. ¿Qué los llevó a hacerlo?
Entendimos que misión y visión en una empresa ya no son suficientes, y definimos un propósito claro, “acelerar el cambio hacia la construcción sustentable”. El propósito no es un mensaje para el dueño, es una guía para el colaborador, para el cliente y para cada decisión que toma la empresa. Si este propósito no guía la acción, no sirve.
¿Ese propósito se ha traducido en acciones concretas?
Fuimos la primera empresa del sector en certificarse como carbono neutro, a través de un proceso muy riguroso. Esta certificación confirma que operamos sin deuda ambiental, porque cuantificamos nuestro impacto, implementamos acciones de reducción y compensamos cada tonelada emitida, logrando un balance final perfecto de cero emisiones para el medio ambiente.

Kubinergía
¿Cuál es el proceso para obtener la certificación?
El proceso inicia con la cuantificación de las emisiones totales de gases de efecto invernadero en Kubiec, provenientes de fuentes directas como la producción, y de fuentes indirectas como transporte. En el siguiente paso está el desafío de reducir el efecto causado con esas emisiones, a través de la implementación de acciones de reducción que incluyen usar energías renovables, paneles solares, implementar procesos eficientes y reducir el consumo de insumos.
¿Qué nivel de reducción se logró?
La reducción planteada inicialmente fue del 10%, pero logramos alcanzar el 16% que equivale a salvar 410 hectáreas de bosque tropical. En otras palabras, logramos reducir nuestra huella de carbono de unas 30.000 toneladas de CO2 a cerca de 11.000, mediante la implementación de las estrategias mencionadas y la construcción de nuestra propia central hidroeléctrica. No hablamos de compensar como solución, hablamos de reducir de verdad para compensar lo que no podemos evitar.
¿Qué vino después?
El tercer paso es la compensación de lo que no se logra reducir con la implementación de las estrategias mencionadas. Kubiec compensa esa diferencia en generación de gases de efecto invernadero con la compra de bonos verdes a la empresa EMGIRS, para la captura y aprovechamiento de biogas. Esta compra equivale a evitar la deforestación de 385 hectáreas de bosque.

Panelego
¿Es decir, ya es carbono neutro?
El último paso es obtener la certificación. Con la reducción implementada y la compensación de lo restante de gases de efecto invernadero y la compra de estos bonos verdes, Kubiec logró obtener el Certificado de Empresa Carbono Neutralidad, que tiene una vigencia de tres años.
¿Cuál es el efecto práctico de esa certificación?
Ahora ofrecemos productos con huella de carbono cero, que en nuestro caso son productos que llegan a las manos del constructor con carbono compensado, algo inédito en el mercado local. Por ejemplo, nuestra línea de techos termoacústicos EcoTérmico se incorpora al proyecto sin sumar huella de carbono. Parte se reduce con eficiencia y uso de materiales reciclados, como botellas plásticas, y el resto se compensa con bonos de carbono locales, apoyando así los proyectos de gestión de residuos en Ecuador.
¿Qué impacto real tienen los techos termoacústicos en el uso cotidiano de los edificios?
Muchísimo. Reducen la necesidad de climatización, especialmente en climas cálidos. Eso significa menos consumo eléctrico durante toda la vida útil del edificio. El confort no debería lograrse generando más huella ambiental durante toda la vida útil del proyecto, ahí está el verdadero valor del material bien diseñado.

Kubiteja
La generación de energía es otro eje clave en su estrategia…
Totalmente. Construimos nuestra primera central hidroeléctrica y ya vamos por la segunda. La estamos construyendo sin represa para no afectar el entorno natural, respetando el cauce natural del río y devolviendo el agua unos metros más adelante, una vez que la hemos utilizado para generar energía. Además, estamos transformando nuestras cubiertas industriales en infraestructura de generación fotovoltaica mediante alianzas con inversionistas extranjeros. El techo de la planta de Kubiec en Petrillo dejó de ser un pasivo para convertirse en un activo energético.
Desde su rol como presidente de Constructores Positivos, ¿qué falta para que el sector avance más rápido?
Incentivos correctos. El beneficio no debe ir al constructor sino al usuario final, para que los propietarios que mantengan edificios realmente sustentables tengan ventajas tributarias o normativas que les favorezcan. La medición de la huella de carbono que emiten estos edificios durante su vida útil debe ser periódica, porque hoy hay, por ejemplo, edificios que tenían jardines verticales que desaparecieron, o mecanismos de reciclaje que ya no se usan. Sin incentivos claros y controles permanentes, muchas buenas prácticas no se sostienen en el tiempo.

Henry Yandún
¿Cómo se enfrenta el greenwashing en un contexto donde todos dicen ser sostenibles?
Con hechos. Medir sin reducir no es sustentabilidad. Declarar una huella no es suficiente, hay que eliminar impacto. El greenwashing aprovecha la preocupación ambiental para vender, pero no transforma nada. El único camino es que haya sinergia entre el discurso y la acción.
¿2025 fue una buen año para el sector de la construcción?
Cerramos con crecimiento moderado pero estable. El consumo de cemento y acero creció alrededor del 8,5% y se generaron más de 40.000 empleos en el sector de la construcción. Esas son evidencias irrefutables de que vamos por buen camino. Vale destacar que este crecimiento está soportado por el sector privado. El sector público se ha quedado un poco atrás, el gobierno nacional debe dar mayor seguridad jurídica e incentivos a la inversión, sobre todo en sectores como petróleo, energía y minas, para convertir esas actividades en motores reales de desarrollo.

