CECILIA VITERI, GUAYAQUILEÑA, PSICÓLOGA CLÍNICA Y TERAPEUTA HORTÍCOLA, MOTIVA A NIÑOS, JÓVENES Y ADULTOS A APROVECHAR SUS BENEFICIOS.

En tiempos de cuarentena, cuántas veces durante el día, nos hemos preguntado ¿y ahora qué hacemos? CLAVE! encontró que existe una actividad entretenida, fácil y totalmente viable, que además de permitir – pasar el tiempo – tiene tantos beneficios que después de leer esta entrevista será muy común ver hasta en un pequeño balcón una plantita de huerto, ¡ojalá y así sea!

Cecilia, empecemos por lo básico ¿Qué es la horticultura?

La horticultura es el cultivo de plantas medicinales y hortalizas para el consumo propio. Desde antiguas civilizaciones, son muchas las culturas que han puesto en práctica esta actividad para lograr bienestar. Los beneficios del trabajo activo en plantas han sido documentados por primera vez, por el padre de la psiquiatría estadounidense el Dr. Benjamín Rush en el año 1810. io.

¿Cuáles son esos beneficios?

La horticultura en una comunidad, ayuda al desarrollo de habilidades sociales, mantiene un buen estado físico y genera un estado de confort que evita la depresión, pero uno de los más importantes, es que refuerza las funciones cognitivas, cuidando la salud mental de quien la practica.

¿Ejemplos de funciones cognitivas?

La capacidad de concentrarnos, reconocer personas y objetos, orientarnos cuando nos desplazamos, recordar datos y vivencias, aprender de las experiencias, planificar actividades, comunicarnos con el lenguaje, realizar cálculos …

¡Cecilia, espere … es casi todo lo que hacemos!

Prácticamente! y lo complejo, es que se van deteriorando a medida que los años pasan, porque: ¡dejamos de realizar ejercicios mentales!

¿Cómo llegó a interesarle la horticultura?

Estuve familiarizada con la agricultura gracias a mi padre. En alguna ocasión llevó una planta de ajíes a casa y pude ver su proceso. Él y mi esposo son ingenieros agropecuarios, así que tuve facilidades técnicas para ingresar en ese mundo.

¿Su formación profesional?

Estudié mi primera carrera en Comunicación, en París. Allí pude asimilar una cultura que valoraba lo orgánico y natural, lo que me permitió adquirir un estilo de vida más consciente y responsable con mi salud y la del planeta.

 ¿Y a su regreso de París?

Regresé y tuve la oportunidad de colaborar con una agencia de desarrollo sostenible liderada por Lourdes Luque de Jaramillo, ex Ministra del Ambiente, entre otras figuras empresariales importantes, con un enfoque de desarrollo sostenible. Aquí me introdujeron importantes conceptos como economía circular, responsabilidad social y ambiental, biofilia, entre otros.

 ¿Cómo se conectan su afición y la profesión?

Además de mi carrera en Comunicación, realicé mis estudios en Psicología Clínica en la UEES y cuando llegaron a la etapa de las prácticas, me asignaron el Hospital Psiquiátrico del Instituto de Neurociencias. Cuando vi a los pacientes internos en recuperación de una crisis psicótica, en el área a la que había sido asignada, tuve la idea de introducir la horticultura como terapia.

¿Horticultura como terapia?

La horticultura se ha utilizado como una modalidad terapéutica desde la antigüedad. Yo sentí sus beneficios. Cuando estaba embarazada y empecé a cultivar productos orgánicos para mi consumo, sembrar hortalizas me causó mucha satisfacción. Fue una gran experiencia.

¿Tuvo apoyo para esa idea?

Sí! junto a Juan José Cobo, psicólogo clínico que conocí en la UEES, trabajamos una propuesta de proyecto y la presentamos al Municipio de Guayaquil “Psicoterapia Hortícola”.

¿La aceptaron?

La aprobación fue inmediata, y se puso en práctica. El Instituto de Neurociencias, me proporcionó 120 metros cuadrados para construir el huerto. Así comenzó la terapia hortícola en el Ecuador, con los pacientes del hospital. Los primeros cultivos fueron de cebolla, tomate, pepino y plantas medicinales.

¿Qué actividades realizan en el huerto del Hospital?

Los pacientes riegan y reproducen plantas, limpian maleza, aplican repelentes naturales, y cómo no cosechan, para aprovechar sus beneficios, todo lo vamos relacionando con técnicas psicológicas.

¿Qué técnicas?

Son técnicas respaldadas con fundamentos de teóricos, de terapia grupal, ocupacional e individual. Por ejemplo, en el paradigma de complejidad de Edgar Morin, filósofo francés; por medio de las plantas expresan lo que sienten, es una terapia que los beneficia social, económica y físicamente.

¿Los resultados?

Muy satisfactorios, además de brindar tranquilidad a los pacientes y la oportunidad de integrarse socialmente, les permite adquirir habilidades y aprender una actividad que les puede generar recursos económicos y alimentos, lo que resulta beneficioso para ellos, ya que existen cuadros clínicos que quizá les ha impedido educarse académica o técnicamente. Así se ha logrado crear un proyecto de inclusión social y laboral vinculado a la horticultura.

¿Quién más puede beneficiarse de la horticultura?

Los beneficios están disponibles para todos. Las noticias que llegan sobre tragedias, violencia y ahora esto de la pandemia…, nos causan angustia, estrés. En lugar de estar pendientes de las redes sociales, medios y noticieros, es una buena idea ocupar nuestro tiempo libre en cultivar un huerto. Eso hace que nos despejemos de todo lo abrumador que traen las malas noticias. Además, activa nuestros sentidos, genera motivación, aspiración y productividad.

¿Complicado tener un huerto?

Puede sonar complicado, pero es una actividad que puede lucir tan sencilla como recoger la maleza, remover la tierra, abrir un espacio, colocar unas semillas y regar agua. Eso lo que nos brinda es tiempo, tiempo para reflexionar con tranquilidad sobre temas que debido a la rutina o el estrés, a menudo pasamos por alto.

Usted ha diseñado una metodología de enseñanza en horticultura, considerando 7 elementos ¿Cuál es su recomendación para “empezar un huerto en casa”?

Esta metodología la diseñé con la supervisión del Ingeniero John Franco R., Director de las Carreras Agropecuarias de la UCSG:

Sol: Ubique su huerto en el espacio que cuente con mayor luz solar en su domicilio, destinando las hortalizas que dan frutos al lugar que más horas de luz solar reciba al día y para hortalizas de solo hojas y tallos un espacio de media sombra.

Agua: Riegue en la mañana o atardecer y evite que sea cuando pega el sol. EL riego debe ser directo al tallo y no a las hojas.

Tierra: Nutra la tierra, utilice residuos orgánicos de la cocina, cáscaras de frutas, vegetales y huevo en un recipiente aparte. En 2 meses esta materia se descompone y contará con compost para abonar las plantas.

Semillas: Puede reproducir plantas a partir de la germinación de todo tipo de semillas que encuentre en los frutos. También, por medio de rebrote de raíces de los tallos o de hortalizas de bulbo o raíz como los ajos, cebollas y zanahorias.

Tipo de Huerto: Cual sea el tipo de huerto que va a utilizar puede ser en el mismo suelo como camas de cultivo, cajones de cultivo sobre superficies planas no necesariamente de tierra, o verticales haciendo uso de materiales reciclados, lo importante es que cuente con orificios para el drenaje del agua.

Control de Plagas: Hacer uso de condimentos de la cocina como pimienta molida, ajo, ají, extrayendo las propiedades por medio de infusión, usando un atomizador donde vea las plagas.

Cosecha: Es importante el espacio que necesita cada hortaliza para su desarrollo. Con 45cmts de profundidad podrá cultivar todo tipo de hortalizas. Considere los tiempos de cosecha, en caso de las hortalizas de fruto 3 meses y de hojas 2 meses para aprovechar sus beneficios.

¿Qué es lo más importante?

Que nos ayuda a poner nuevamente los pies y las manos en la tierra. Está comprobado que el contacto con la naturaleza restablece nuestras funciones.

¿Esa importancia en la práctica?

Bueno, actualmente, por ejemplo: Mi Semilla, es un servicio de salud mental que aprovecha los beneficios de la horticultura como medio para abordar distintos síntomas a nivel emocional.

La ciudad de Guayaquil y sin duda algunas otras en el Ecuador, han visibilizado la importancia de acercarnos y valorar la naturaleza, hay proyectos municipales y privados que seguro brindarán grandes resultados. Es un gran recurso educativo y una herramienta de cambio social.

¿Proyectos en empresas?

Si, son muchas las empresas que solicitan programas de horticultura como parte de sus propuestas de responsabilidad social y ambiental.

Actualmente y debido a la pandemia, han ganado protagonismo los programas de salud mental en las empresas para el bienestar emocional, estos incluyen huertos o espacios verdes dentro del entorno laboral para beneficio de sus colaboradores.

¿Algún programa propio en mente?

Por supuesto, este año culmino mis prácticas profesionales para obtener mi título, ahora de Psicóloga Organizacional, para lo que aspiro desarrollar metodologías que permitan abordar estas problemáticas laborales por medio de la horticultura.

¿Avances en esta aspiración?

Si, existe un grupo conformado por los y las representantes de la Terapia Hortícola en países de habla hispana del que soy parte y tenemos ambiciosos proyectos dirigidos a la documentación y desarrollo de protocolos adecuados de intervención.

¿El objetivo?

Pienso que todas las personas de una comunidad pueden tener el propósito de aprender a cultivar hortalizas orgánicas para comer saludablemente y contar con un espacio de distracción y enseñanza para los adultos y menores de edad. Además que funcione como punto de encuentro de la comunidad y se puedan organizar charlas sobre diversos temas.

¿Cecilia, algo más que quiera adicionar en esta conversación?

Quiero mencionar mi participación y agradecimiento en el programa Aprendamos, de Fundación Ecuador, del Municipio de Guayaquil, en el que he podido brindar charlas sobre huertos orgánicos en los Centros de Atención Municipal Integral, hospitales y unidades educativas.

Al Instituto de Neurociencias por todo el respaldo y confianza brindada que me ha permitido desarrollar esta disciplina en el ámbito psiquiátrico.

Al sector académico de la Universidad de Especialidades Espíritu Santo por siempre motivarme a seguir adelante.

A la Universidad Católica Santiago de Guayaquil, en particular la Carrera de Agropecuaria, por el soporte técnico.

Y a la Universidad Ecotec por la vinculación estudiantil que ha permitido el crecimiento del huerto terapéutico.

¿Un mensaje a nuestros lectores?

Hoy que estamos distanciados, pero a la vez, más cerca que nunca, sería muy positivo replicar esta iniciativa de crear huertos urbanos en conjuntos habitacionales, urbanizaciones, barrios y empresas.

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