Por Lorena Ballesteros

El concepto de decoración ha evolucionado a pasos agigantados. Antes una casa se definía por ser rústica, clásica, victoriana o por inclinarse hacia lo moderno. Ahora los estilos se combinan y se conjugan con un resultado increíble: espacios con una personalidad única.

Es común encontrar hogares con una arquitectura de líneas rectas y muy simples en el exterior, y abrir sus puertas para descubrir un universo de colores, con muebles modernos y piezas vintage, o espacios más clásicos con tendencias modernas.

Es en este contexto tan cambiante y flexible que Carolina Larrea, Carolina Andrade y Andrea Román –tres primas y amigas– apostaron por crear Bahami, una empresa dedicada a la decoración de interiores. Caro Larrea estudió Diseño, Caro Andrade lleva más de 10 años brindando asesoría en decoración y fabricando cojines y alfombras a medida, mientras que Andrea tiene un know how importante sobre temas de comunicación y relaciones públicas y es quien se encarga de posicionar la marca. Además, desde su ámbito profesional siempre disfrutó de montar y decorar eventos.

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La sensibilidad de todas hacia el buen gusto y lo estético es evidente. Entre las tres suman experiencia y añaden diferentes perspectivas de lo que hoy en día implica diseñar y fabricar muebles o decorar espacios. La principal diferenciación de Bahami es su especialización en el estilo oriental. Un estilo todavía novedoso para el medio ecuatoriano, que añade un toque muy especial por su sobresaliente personalidad.

La inclinación hacia esa cultura proviene de Carolina Larrea, quien vivó un par de años en China.  Desde su perspectiva de diseñadora absorbió todo el conocimiento necesario para luego lanzarse a crear sus propias colecciones con esta tendencia tan particular. La decoración oriental es sinónimo de equilibrio, paz interior, transformación y serenidad. Ella crea  ambientes minimalistas en los cuales el elemento más utilizado es la madera, pues es especialista en este tipo de tallado y sus espejos son obras únicas.

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Los muebles orientales son piezas decorativas con mucha fuerza, su elegancia y exotismo aportan un estilo exclusivo a cualquier ambiente, por lo que Bahami no es exclusivamente muebles orientales, sino que se especializa en combinarlos con estilos como vintage, clásico y moderno, pues la flexibilidad es la tónica actual. “No recomendamos que todos los muebles de una casa sean orientales, sino tener una pieza única que por su estilo y color resalta en un espacio definido. Hay que pensar que además de ser muebles funcionales son decorativos”, comenta Carolina Larrea.

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Para conocer lo que hace Bahami basta con revisar sus páginas de Facebook o Instagram. Desde el primer vistazo se descubre que los muebles que fabrican evocan exclusividad, y ese es el enganche principal para que sus clientes quieran conocer un poco más. Por ejemplo, la particularidad de una consola con herrajes y estilo oriental la convierte en una pieza decorativa para un hall de entrada o un comedor. Los colores son sumamente llamativos, pues se ofrecen en rojo, turquesa, morado, negro….

Si bien es cierto que cuentan con una amplia exposición de muebles y detalles en su showroom ubicado en Cumbayá, a pocos metros de la Universidad San Francisco, también hay que destacar que el eje principal del negocio es la asesoría en decoración. De hecho, visitar Bahami sirve para darse una idea de que lo que fabrican y ofrecen, ilusionarse, y luego dejarse llevar. Es como salir con un chico en una primera cita, conocerlo a grandes rasgos y saber que quieres que haya una segunda salida.

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Al visitar el showroom es imposible no sentir debilidad por sus lámparas o espejos tanto de peltre como de madera tallada, o los cojines de colores. Soñar en cómo luciría ese mueble con repisas en la sala de estar o imaginar lo bien que quedaría esa alfombra en el comedor. La suerte es que en el delirio siempre está la posibilidad de hacerlo realidad. Si te gusta una pieza pero no existe la certeza de que vaya a lucir bien, o que las dimensiones sean las correctas para determinado espacio, las chicas te lo llevan a casa, lo prueban, te aconsejan, y si el cliente está convencido, lo adquiere. Si el color o tamaño nos son los adecuados, cabe la posibilidad de hacerlo a medida y con variaciones para que sea perfecto.

Carolina Andrade es experta en ese tipo de asesoría. Y de hecho, otro de los pilares del servicio de Bahami es que visitan hogares, diseñan y fabrican elementos a la medida, e incluso restauran muebles antiguos. “Ahora es común que la abuela regale a sus hijos o nietos los sofás, sillas o muebles que no utiliza, y el estilo es muy distinto a lo que tienes en casa. Nosotros hacemos el cambio que sea necesario para que se ajuste al hogar del cliente”. El tiempo de trabajo para este tipo de servicio varía entre tres o cuatro semanas.  

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Bahami utiliza materia prima y mano de obra ecuatoriana. Todo se compra y se fabrica en el país. Sus propietarias diseñan cada una de las colecciones tomando en cuenta lo que impera en la tendencia global, obviamente con su estilo particular. Lo único importado son los herrajes orientales, que además se pueden adquirir por separado. Es decir que si alguien está interesado en darle un giro a un mueble únicamente cambiando los herrajes, pueden comprarlos en Bahami. Sus colecciones involucran tres líneas: madera, peltre y hierro, pues  reconocen que son elementos sobresalientes en la decoración actual y combinan muy bien entre sí.

Recomiendan colgar espejos pequeños en corredores estrechos para dar luminosidad y amplitud. Espejos grandes sobre consolas de entrada, o incluso sobre aparadores de comedor, en lugar de hacer muebles con repisas. Caro Andrade asegura que ahora la conjugación de formas, texturas y colores es indispensable para crear ambientes especiales. “En un comedor de líneas rectas recomendamos poner en las cabeceras butacas grandes y espaldares amplios en lugar de sillas comunes. También mezclar cojines de distintas dimensiones y colores en los sofás de la sala”, señala.

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Andrea Román, Carolina Larrea, Carolina Andrade