Cumbayá

Por: María Gracia Banderas

De sonrisa amplia y de espíritu intrépido. Su calidez humana se percibe en cuanto se inicia una conversación con ella. Apasionada por el deporte, y por los retos; no deja de lado los espacios para encontrarse consigo misma y retroalimentarse para enfrentar el día a día con la alegría que la caracteriza.

Camille nos recibe en casa de su hermana Mariel. Los detalles de este espacio que ha sido diseñado para que sea acogedor no pasan desapercibidos. Es un lugar cómodo, que permite vivir la vida con niños y disfrutarla al máximo. La decoración es de un eclecticismo muy bien logrado. Dos espejos diseñados específicamente para la sala se conjugan a perfección con el sillón de la conocida marca Adriana Hoyos. Los tonos neutros son contrastados con muebles y accesorios, rompiendo armoniosamente el escenario, marcando importancia en ciertos ángulos y objetos decorativos. Probablemente el elemento que más llama la atención es un aparador de madera traído desde India, cuyo color turquesa y fino tallado es, literalmente, de otro mundo.

La sala exterior de la casa luce particularmente acogedora gracias al sol, que además de abrigar una de las escasas mañanas de un caprichoso verano, ilumina el espacio generando juegos de luz y sombra en el entramado diseño del suelo, evocando un concepto clásico que combina a la perfección con la chimenea blanca y las buganvillas que se cuelan entre los claros tonos de las paredes. “Me encantan los espacios abiertos de la casa y su luminosidad”, dice Camille.

Una larga mesa de madera es el lugar donde decidimos continuar esta amena conversación mientras disfrutamos de la compañía de su sobrina Aurora, quien goza de un saludable y delicioso lunch. Quinoa Pops, producto que nace del ingenio de Camille, es una opción estupenda para los padres de familia que se preocupan por dar alimentos saludables a sus hijos, sin abundantes cantidades de azúcar, gluten, grasas saturadas o transgénicos.

Camille es emprendedora, no se enfoca en los obstáculos sino en lo que hay más allá de ellos, y es constante el maquinar de su mente en búsqueda de nuevas propuestas para satisfacer las necesidades de sus clientes.

Arrancar con un negocio propio implica dedicación, pasión y mucho sacrificio; pero sobretodo, una brillante idea. Camille siempre estuvo tentada por emprender y dedicar sus conocimientos, habilidades y energía, al crecimiento de un sueño particular.

La tentación de sucumbir ante las delicias de la comida chatarra era muy grande, y estaba aburrida de que cualquier picadita saludable carezca de sabor y personalidad. Manzanas, zanahorias, frutos secos… tenía que haber algo más que pudiera aportar salud, nutrición, y, sobre todo, una deliciosa experiencia que no prive a las personas de los caprichos a los que deben renunciar en pos de una vida más saludable.

Así nace Highland Farm Foods, un sueño que se convierte en realidad con productos ahora conocidos en el mercado internacional como Quinoa, Quinoa Meal y Quinoa Pops, su producto estrella y el más novedoso. Las líneas de sal y dulce se adaptan al antojo del paladar satisfaciendo las necesidades de proteína, aminoácidos, vitaminas, minerales, grasas saludables y carbohidratos, pero sobre todo liberan a la consciencia de cualquier malestar, pues un paquete de 85g aporta tan solo 120 calorías. “Son productos bajos en calorías, no tienen sodio ni grasas, todos los ingredientes utilizados son 100% naturales y orgánicos”, expresa Camille. Además, el 1% de las ventas es donado a organizaciones ecológicas sin fines de lucro.

“Al inicio quise exportar solamente quínoa. Me tomó mucho tiempo crear la marca, definir su personalidad y diseñar las fundas”. Era fundamental entender que si bien es un producto ecuatoriano, el mercado está principalmente en Estados Unidos, y por ahí fueron los primeros pasos. Afortunadamente, dentro de poco, los ecuatorianos podremos ver en percha este producto, que sin duda será la solución para que los snacks de media mañana o media tarde nunca más sean aburridos.

“Te vas haciendo emprendedora al andar, no tienes idea cómo lo vas a lograr. Lo haces día a día, y pese a los aciertos y los errores, es absolutamente gratificante ver tu producto listo, ver que lo compran, escuchar que les gustó. Es un sentimiento increíble”. Camille tiene un socio en Estados Unidos y dos socios en Ecuador. Sus productos llevan mucho de sí misma, como no podía ser de otra manera porque nacieron de ella, de su imaginación. “La imagen es fresca, joven y diferente; es una marca con la que personas de todas las edades pueden relacionarse fácilmente”.

Cada uno de sus días nace con un nuevo sol y empieza con una caminata junto a su perro Labrador. Luego se dedica a las labores en su empresa, y por las noches suele cenar con sus amigas en una de las distintas ofertas gastronómicas dispuestas en Cumbayá. Su oficina y su departamento están ubicados en este valle. “Lo que más me gusta es la paz, puedo salir y caminar con mucha tranquilidad. En la oficina no escucho el ruido de los carros, hasta el clima es otra cosa, me encanta”. Disfruta además de los viajes que realiza a Estados Unidos para visitar tiendas, reunirse con sus clientes y abrir nuevos mercados.

Camille ha aprendido a escuchar a su instinto, es perceptiva y sus decisiones se inspiran mucho en estos aspectos. “Me encanta rodearme de gente positiva, en el trabajo siempre busco estar en el mejor lugar emocional para dar todo de mí. Las ideas que toman forma con la mejor de las energías, definitivamente tienen mayores posibilidades de convertirse en las mejores realidades”.

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